Dos años y medio después de apenas haberse mudado, con casamiento, maestría, auto nuevo y varios viajes de por medio, el disfrute y las costumbres se modificaron o ampliaron un poco. Puf, pasaron tantas cosas desde "Delicias de la vida burguesa...".
Hay placeres que no cambian: las sábanas limpias y el pan con manteca. Pero ahora se agregaron algunos otros, a saber:
- Volver a casa cuando alguien más la estuvo limpiando y ordenando a fondo y por completo
- Manejar un auto nuevo
- Las ofertas de Día %
- Estar sola en casa una noche y con algo rico para comer o tomar.
- Los alfajorcitos Jorgito de Dulce de Leche a $5,49 en el chino de la vuelta.
- Correr temprano a la mañana y ya no cansarme.
- El iPad, el Instagram, Paper53 y el sillón.
- Un mate cuando volvés temprano del trabajo.
No tengo dudas, esto continuará...
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