Igual que el resto del mundo. La diferencia es que él es protagonista.
Me pregunto cuándo será un momento lindo para compartírselo... quiero guardarlo para una ocasión especial. ¿Podrá interpretarlo como un regalo para nosotros? Ojala que sí.
Pensamiento loco... ¿llegará Andrés a leer esto? ¿O Sofía? Bueno, digo Sofía, pero eso aún está en discusión (¡No lo olvido, Darío! Sólo que no sé qué nombre usar, si no...). Eso sí que sería lindo... =) Que la felicidad desborde el tiempo y las existencias y las inunde... qué increíble. Creo que encontré una razón más para este blog sin buscarla.
Salto de tema y dejo un dato, ya que esto no deja de ser también un diario de ruta: hoy empezó a trabajar Silvio. Las cosas comienzan a transformarse.
No voy a mentir. La ansiedad me está comiendo y ando tratando de ser paciente (como Darío), pero me cuesta. Las historias personales marcan y siempre hay miedo. Sin embargo, tengo la certeza de Darío y de lo único que es lo que vivimos y construimos juntos. Y por eso estoy tratando de relajarme y disfrutar. Y recuperar mi sentido del humor que se me perdió por alguna parte, pero no debe andar muy lejos. Por él y por mí. Y por lo que estamos haciendo, que está muy bueno.
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